Propuesta que combina el excelente producto local con la tradición de la cocina catalana y la vanguardia de la cocina más imaginativa de Ramón Freixa.

Alto voltaje gastronómico que satisface a los paladares más exigentes. Una interpretación de sabores y texturas que convierte la cocina de siempre y de temporada en una experiencia memorable a repetir.

Mucho más que un restaurante de lujo, una sala cálida con acceso independiente , un servicio atento y una amplia y exclusiva bodega con referencias del territorio y de las principales D.O.

El espacio dotado de grandes ventanales, permite el acceso a la terraza y al jardín aromático.